Muchos proyectos de packaging y PLV no fallan en el diseño…
el problema aparece en un detalle invisible: la elección del sistema de adhesión.
Uniones que parecen firmes en fábrica pero ceden en transporte,
cintas que cristalizan con el frío o se reblandecen en verano,
hotmelts mal dosificados que aguantan en línea… pero fallan en tienda.
El error común:
Tratar el adhesivo como un simple consumible y elegir entre hotmelt o doble cara solo por coste, ignorando que el soporte, el peso y la logística determinan la resistencia real de la unión.
En Madatuta, nuestro enfoque no se basa en gastar más adhesivo,
sino en aplicar ingeniería al punto de unión:
Análisis del soporte:
No responde igual un cartón estucado, uno con barniz UVI o un material laminado.
Evaluamos la superficie antes de definir el sistema de adhesión.
Hotmelt de alta precisión:
Control estricto de temperatura y gramaje para asegurar repetibilidad, resistencia mecánica y estabilidad en transporte y almacenaje.
Doble cara técnica:
Solo utilizamos cintas de alto rendimiento cuando el diseño y las condiciones logísticas lo justifican.
No todas las dobles caras sirven para PLV.
Subcontratar el manipulado no debería implicar incertidumbre.
El beneficio para tu imprenta es directo: menos devoluciones, cero reposiciones por fallos de unión y la seguridad de que cada pieza llegará a tienda exactamente como salió de máquina.
Porque en PLV y packaging, el adhesivo no se ve…
hasta que falla.