Paletizado deficiente:
El enemigo silencioso del contracolado, un palet mal flejado o con un retractilado excesivo no solo es un riesgo de transporte; es una sentencia de muerte para la planimetría del pliego.
Cuando la tensión del plástico deforma las esquinas, el proceso de contracolado se vuelve un infierno operativo:
Pérdida de registro: Pliegos deformados que imposibilitan el ajuste de precisión.
Ralentización crítica: Alimentación manual lenta para intentar corregir la curvatura.
Sobrecostes directos: Horas extra de máquina y personal para sacar un trabajo que debería ser fluido.
En Madatuta, sabemos que el manipulado de calidad empieza en cómo recibimos y tratamos el material. No nos limitamos a «pegar»; gestionamos la estabilidad del soporte para garantizar el rendimiento.
Si tu subcontratista no entiende la física del papel, estás pagando sus ineficiencias.
¿Cuántas horas de máquina habéis perdido este mes por pliegos «viciados» en el palet?